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Norbageando

Los salarios en España, en el furgón de cola

Desde que en España se instauró el euro como moneda única europea ya se intuía que el camino de la convergencía sería arduo y complicado. Pero, ¿tanto?, el problema o virtud de la globalización es que quedas imbuido en una especie de burbuja igualitaria que a veces no te deja ver la realidad de cada país.

El estudio que ha sido presentado recientemente por Funcas y IESE-ADECO ponen bien a las claras que Españá esta , ya no en el furgón de cola europeo, sinó que se quedó literalmente en la estación.

Basta con ver algunos datos para darnos cuenta de la magnitud de la tragedia. Si por ejemplo comparamos los salarios medios brutos europeos, España con 1992€/mes sólo está por encima de Portugal y Polonia, mientras UK está en 3.607€/mes , Alemania 3.061€/mes o Francia con 2.615€/mes.

Una de los comentarios habituales que se hacen al respecto de los salarios es el de compararlos con productos universales para que se visualice el poder adquisitivo de un pais en relación a la materia prima. Pues bien esta comparativa es demoledora, por ejemplo si comparamos el precio de un CD, en Gran Bretaña la media está en 17,5€ mientras en España es de 21€. Un menu clásico de fast food en Alemania cuesta 4,76€ en cambio en España el mismo menu vale 6,10€. En el caso de elementos esenciales para la población como por ejemplo el billete de metro, vemos que mientras que en Italia el precio por ticket es de 1€, en España es de 1,20€.

Si analizamos el poder adquisitivo los datos aun son más reveladores. En los últimos 10 años el poder adquisitivo en la Gran bretaña ha crecido en un 27,3% , en Polonia un 21,8% a pesar de su reciente incorporación a la UE incluso en Alemania que como ya es de sobras conocido su estancamiento es manifiesto el aumento ha sido cercano al 7%. En España por el contrario el crecimiento es de un pírrico 0,4%.

Si a todo esto le sumamos el aumento del indice de precios al consumo, que en España se ha situado alrededor del 10%, nos damos cuenta que el grado de endeudamiento de la sociedad española es mas elevado que la media europea.

La contención de salarios que se pide con energía desde todos los ámbitos económicos del país no se corresponde con la realidad europea, pero claro Spain is diferent.

Barra de pan

una barra de pan cuesta un 177% más desde el año 2001

El precio de los alimentos en España se desbocan desde la aparición del Euro. Esta es la conclusión que se puede extraer después de ver los datos que nos ofrece el CEACCU y comprobando la evolución del precio de los mismos desde la arrancada de la moneda única.

Los cálculos que se efectuan para confeccionar el IPC no ponderan de manera exhaustiva la cesta de la compra y la percepción que tienen muchas familias de la extraordinaria subida de precios que ha padecido los productos básicos de alimentación es una realidad y analizando los mismos uno por uno se deduce que estos han subido muy por encima del IPC global.

Si analizamos estos 5 productos de consumo diario nos daremos cuenta con datos de lo que estamos hablando:

  1. barra de pan……  año 2001 0,27€  año 2006  0,75€   +177%
  2. ternera de 1ª…… año 2001 9.96€  año 2006  13.70€ +38%
  3. pescadilla…………  año 2001 7,17€  año 2006  11.07€ +54%
  4. tomate……………   año 2001 1,37€  año 2006  2,10€   +53%
  5. cafe con leche…..año 2001 0,50€  año 2006  1,20€   +140%

Los datos son irrefutables y en el caso de la barra de pan, que no cabe duda es un bien de primera necesidad, es un auténtico escándalo lo que se ha encarecido sin ninguna justificación extraordinaria.

Si a todo esto le sumamos que la subida salarial anual en España está por debajo del 3% de media en estos años entendemos que la capacidad de ahorro es practicamente nula e incluso negativa.

Plan Estratégico 2007-2010 de Seguridad y Salud Laboral

Azkarraga plantea aumentar el número de inspectores y reducir la mortalidad un 50%
El documento del Plan Estratégico 2007-2010 de Seguridad y Salud Laboral, que ha elaborado el Departamento de Justicia, Empleo y Seguridad Social del Gobierno de Lakua, contempla aumentar el número de inspectores de trabajo para conseguir un mayor control de los centros de trabajo. Según el informe al que ha tenido acceso GARA, Lakua se plantea llegar a un inspector por cada ocho mil trabajadores en 2010, una tasa similar a la media europea actual, a la vez que quiere reducir los accidentes graves, los muy graves y los mortales en un 50% al final de la vigencia del programa.

BILBO

El «Plan Estratégico 2007-2010 de Seguridad y Salud Laboral», elaborado por el Departamento de Justicia, Empleo y Seguridad Social del Gobierno de Lakua, fija como «objetivo básico de referencia» para 2010 la reducción del índice general de incidencia de los accidentes de trabajo a 58 por cada mil empleados, es decir 6,66 puntos menos que en 2005. Esa media es muy desigual, puesto que el texto reconoce la importante diferencia existente entre sectores. Según los datos que aporta el plan estratégico al que ha tenido acceso GARA, el sector Servicios cuenta con 148 accidentes por cada mil trabajadores; en Construcción son 111 accidentes y en Industria, 99 bajas por cada mil empleados.

También plantea bajar en un 50% los accidentes graves, muy graves y mortales en ese mismo período e insiste en intensificar la inspección y el control de los centros de trabajo para llegar a 2010 con un técnico o inspector por cada ocho mil trabajadores, que es más o menos la media actual en la Unión Europea.

Según el texto oficial, «el nuevo papel que se le concede a Osalan a través de la habilitación de técnicos para labores de inspección plantea dudas y dificultades prácticas por la complejidad de que un mismo organismo realiza la doble labor de asesoramiento y control». Sin embargo, sostiene la necesidad de converger con los estándares de inspección y control «de aquellos países de nuestro entorno económico». En Gran Bretaña existe un inspector por cada cinco mil trabajadores y en el Estado español la media se encuentra en torno a un inspector por cada 18.000 trabajadores, aunque en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa se reduce a unos 16.000 trabajadores controlados por un inspector. Pilar Collantes, responsable de UGTen materia de Salud Laboral, urgió precisamente ayer al Ejecutivo de Gasteiz a «aprobar el decreto que habilite a los técnicos de Osalan para la inspección de empresas».

La labor de inspección y control es muy necesaria para presionar a los empresarios para que cumplan la legislación preventiva en cuanto a habilitar la seguridad y la salud en cada puesto de trabajo proteger la salud de los trabajadores.

El plan estratégico está en fase de consulta con los agentes sociales y empresariales. Se espera que pueda ser remitido en breve al Parlamento de Gasteiz para su posterior aprobación.

Aunque en determinadas áreas fija una serie de metas, la mayoría de las actuaciones son un tono genérico, lo que hace imposible de cuantificar o medir los posibles resultados de forma objetiva. En este sentido, el plan estratégico señala que la formación es un elemento muy necesario de impulso desde los primeros años en la Enseñanza hasta la Universidad.

Establece la pretensión deformar a todos los delegados de prevención hasta el 2010 y a 2.000 profesionales al año del sector de la Construcción. En este ámbito, también sitúa en 7.000 inspecciones anuales en los sectores de Construcción e Industria, y triplicar el control de los servicios de prevención ajenos. En plan estratégico hasta 2010 plantea controlar 3.000 obras a nivel anual y 2.500 pyme industriales.

Los contratados temporales sufren el doble de accidentes
J. BASTERRA

BILBO

El plan estratégico se acompaña de un estudio pormenorizado de la evolución de la siniestralidad en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa en los últimos siete años, aunque no se contabilizan todos los accidentes que se producen en el trabajo. Un hecho que destaca es que de cada mil accidentes laborales con baja que se produjeron el año pasado, 100 los sufrieron los trabajadores con contrato temporal frente a los 47 de quienes tienen una relación laboral indefinida.

Según los datos, «atendiendo a la antigüedad laboral, en los últimos años (desde 1998 a 2005) «se ha dado una tendencia creciente de los accidentes con personas entre dos meses y diez años de antigüedad, aunque se ha reducido ­según el documento de Lakua­ los accidentes con menos de dos meses de relación laboral en el puesto de trabajo.

También destaca que «se ha producido una tendencia ascendente de los accidentes laborales en empresas de mayor tamaño, con incrementos medios anuales de entre el 1% y 3,5% para empresas de más de 250 trabajadores» y resalta que «la accidentabilidad en microempresas (menos de veinticinco trabajadores) ha disminuido en los último años, sin embargo todavía concentran el 35% de los accidentes de 2005».

Detecta, asimismo, un incremento del 9,34% en las enfermedades profesionales anuales desde 2001.

Por otro lado, Gazte Komunistak denunció las condiciones de precariedad que sufre la juventud, que influyen en los accidentes.

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El trabajo de noche acorta la vida (entre otras cosas)

- Los trabajadores de turnos de noche pierden cinco años de vida por cada quince de jornada laboral, se divorcian tres veces más que el resto de sus compañeros y tienen un 40 por ciento más de posibilidades de padecer trastornos neuropsicológicos, digestivos y cardiovasculares.

Estas son algunas de las conclusiones de diversos estudios con los que los doctores Eduard Estivill, jefe de la Unidad del Sueño del Instituto Dexeus de Barcelona, y Apolinar Rodríguez, responsable del Servicio de Neurofisiología del Hospital de la Paz de Madrid, explicaron a Efe los riesgos que conlleva contradecir al sol.

El doctor Estivill aseguró que unos dos millones de españoles tienen horarios nocturnos o rotatorios, jornadas que, prosiguió, están prohibidas en los países nórdicos, donde no está permitido que los mayores de 35 años trabajen por la noche ante el "ingente gasto" derivado a la Seguridad Social.

Este especialista desveló que los accidentes laborales con mayores consecuencias "suelen ocurrir de noche". De hecho, las estadísticas apuntan que un 90 por cien de los siniestros más graves se han registrado en ese turno, como ocurrió con el de la central nuclear de Chernobil (Antigua URSS/1986) o el del petrolero Exxon Valdez (Alaska/1989). Insomnio, irritabilidad, angustia, depresión, trastornos digestivos, ataques de pánico, enfermedades cardiovasculares por un estrés crónico, unido a adicciones a tranquilizantes, excitantes o alcohol y tabaco, son algunas de las costumbres patológicas que acompañan a quienes trabajan sin sol, según los especialistas.

Estivill, cuyos libros sobre trastornos del sueño figuran entre los más leídos, recordó que el desajuste horario no sólo "desincroniza al ser humano fisiológicamente al sufrir una reducción de sus defensas inmunitarias por insuficiencia de luz, sino que también le produce desequilibrios sociales y psicológicos al verse abocado a vivir al revés que los demás".

La causa principal de los trastornos es que el descanso diurno es "poco reparador", ya que durante el día los parámetros biológicos tienen unas constantes naturales diferentes a las de la noche, en que el organismo se prepara para descansar.

Según Estivill, los ritmos biológicos naturales y saludables coinciden con el día y la noche, y a ellos el cerebro responde enviando al organismo órdenes de actividad. "Al cuerpo no se le puede engañar", sentenció.

En el trabajador nocturno, argumentó, se produce un desajuste de su ritmo "circadiano natural" lo que se traduce en una predisposición a la fatiga.

El doctor Apolinar Rodríguez, jefe del Servicio de Neurofisiología de la Paz, señaló que los trastornos implican la astenia física y psíquica. Lo que conlleva, subrayó, "dificultad para hacer esfuerzos y sensación de cabeza vacía", así como "irritabilidad, intolerancia a las pequeñas agresiones del medio y alteración de las relaciones entre los compañeros de trabajo y la familia".

"Los trabajadores de edades más avanzadas que el resto son más vulnerables a los trastornos y tienen más riesgo de envejecimiento prematuro y aumento de la morbilidad", indicó Apolinar, quien aclaró que cada ser humano tiene una mayor o menor adaptación a estos horarios, por lo que no pueden establecerse promedios exactos.

Tanto Rodríguez como Estivill coincidieron en la necesidad de la siesta para los trabajadores de turno de noche, al menos media hora, mientras que para el resto de los mortales debe limitarse a unos veinte minutos, observaron en declaraciones a Efe.

Ambos apuntaron que es preferible que estos empleados mantengan sus hábitos en días festivos, ya que el cuerpo no puede ajustarse en dos días a un nuevo horario, y recomendaron que procuren dormir en un ambiente totalmente aislado de ruidos y de la luz.

Es también fundamental mantener un horario de comidas normal que no altere el desayuno, la comida y la cena, con la separación de horas habituales entre cada ingesta. Los expertos coinciden en que el plus salarial por hacer este esfuerzo no puede pagar el elevado coste de salud y de aspectos psicosociales que conlleva trabajar de noche. Por ello, recomiendan que lo realicen personas jóvenes, "siempre y cuando" se haga "el menor tiempo posible".

Busca los errores

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EL ADN DEL KALIMOTXO

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Con el sudor de tu mente

«Llegó el día en que me resultó imposible pasar la puerta de la oficina»
«Con el sudor de tu mente» es el título de un libro que aborda, a base de testimonios de trabajadores, el estrés laboral y sus efectos nocivos en la salud y en el entorno familiar del afectado. Las vivencias recogidas por el siquiatra Juan Sánchez Vallejo constatan que un jefe exigente, un mal ambiente en el trabajo o incluso el sistema de turnos pueden derivar en la aparición de esta enfermedad.
El jefe nos quería controlar todos los movimientos dentro de la empresa.Una vez fui al cuarto de baño y, a la salida, me miraba con cara acusadora. Me imagino que porque había tardado mucho en salir. Me disculpé diciendo que tenía la regla. Luego pensé que por qué tenía yo que justificarme de esa manera».

Este es un fragmento del testimonio de L.G., una de las personas que describen su experiencia personal en el libro “Con el sudor de tu mente”, un ensayo elaborado por el siquiatra Juan Sánchez Vallejo sobre el estrés laboral y sus efectos nocivos en la salud física y síquica del trabajador. Sánchez Vallejo, que ejerce de médico desde hace cerca de 35 años, incluye en su libro una selección de las vivencias laborales de los trabajadores que han pasado por su consulta en busca de ayuda médica.

L.G., de 31 años de edad, relata «los roces» con su jefe en una empresa que fabricaba productos publicitarios. Antes de que fuera despedida con motivo de un expediente de regulación de empleo, esta mujer acabó con una baja por depresión a consecuencia del permanente control al que era sometido por su superior.

En su relato, describe a su jefe como una persona «exigente hasta extremos insospechados» que «nos hacía temblar a todos». Su obsesión por evitar distracciones era tal que «nos llegó a prohibir las llamadas de cualquiera de las personas que no tuvieran que ver con la empresa», recuerda. Le prohibió incluso acudir al funeral de un familiar o levantar la vista del ordenador para mirar quien entraba por la puerta. «Paulatinamente me fui cansando de luchar y enfrentarme a él. Empecé a hundirme, llegando el día en que subir las escaleras para llegar a la oficina era un verdadero suplicio. Me pasaba día y noche pensando en esta persona que controlaba todos mis movimientos y criticaba todo lo que hacía. Llegó inevitablemente el momento en que me resultó imposible pasar la puerta de la oficina y salí corriendo al médico de guardia», explica.

E.O., de 50 años, trabajaba en una empresa del sector del metal de la comarca de Deba hasta que le despidieron tras coger una baja laboral provocada, al igual que en el anterior caso, por el estrés derivado de la actitud de su superior. «Tenía un jefe muy torpe, que me estrujaba y malpagaba. Yo no sé las horas que metería al cabo del día. Llegaba a casa rendido. A pesar de no cobrarles nunca las horas que metía de más, jamás me lo agradecieron.La verdad, no quería pedirle las horas extras, porque entonces este jefe hubiera sentido el derecho de estrujarme aún más», indica.

Pero la cosa se agravó cuando acudió con la baja laboral. «Mi jefe reaccionó con amenazas, advirtiéndome de que fuera buscándome otro empleo si continuaba de baja laboral. Y eso que nunca antes había cogido una baja. A partir de aquel momento digamos que entré en barrena, con una depresión tremenda. Me veía mayor, minusválido, inútil... amargado, en resumidas cuentas. Y, encima, con la permanente amenaza del despido», añade.

H.G., profesor de 46 años, sufre «persecución», aunque en este caso por parte de sus compañeros. Esta situación le ha llevado a seguir tratamiento siquiátrico. «Saben que voy al siquiatra y eso debe ser la comidilla del centro», declara.

Mella en la familia

Los ritmos y sistemas de trabajo ­la turnicidad, en especial­ también pueden ser muy perjudiciales para la salud del trabajador. Ese es el caso de S.O., de 58 años, que trabaja en la sección de hornos de fusión de una empresa. «El cansancio y el estrés hacen mucha mella en la salud y en la familia.Los turnos creo que me están machacando. No duermes nunca bien, estás de mal humor, sin ganas ni siquiera de hablar. Y quien paga los platos rotos suele ser la familia. A algunos de mis compañeros me los encuentro cuando llego al trabajo y, al preguntarles qué hacen allí tan temprano ­antes de comenzar su turno­, me dicen que en casa no aguantan y que ni la familia les aguanta», dice.

Destaca que podía ser más grave, ya que «afortunadamente, la empresa no estableció el cuarto turno, que es lo peor de lo peor». Explica que «consiste en que los dos días libres semanales van rotando, de modo que puedes tener como fin de semana un martes y un miércoles, o un miércoles o un jueves. El comité se puso duro con la dirección y se desechó la idea».

No obstante, la turnicidad, que te quita «hasta las ganas de comer», es muy rentable para los empresarios, según remarca C.T., empleado de 50 años que trabaja en otra empresa guipuzcoana del sector del metal. «Trabajar en el tercer ­mañana, tarde y noche­ o cuarto turno es muy atractivo para los empresarios, puesto que con ello multiplican por tres o cuatro la producción de cualquier sección. Pero para el trabajador es totalmente nocivo: enseguida comienzan los problemas de salud como los digestivos, el insomnio, las tensiones familiares y el nerviosismo», apostilla.

Viviendo, además, en una época en la que «el cronómetro ha sustituido al látigo», la presión que supone el trabajo medido es otro de los factores que incide directamente en la salud. «Cuando un cronometrador se coloca al lado de un trabajador para determinar cuántas piezas va a hacer a la hora, eso destroza el sistema nervioso por la ansiedad que produce. Las pulsaciones se te ponen a cien. Algunos incluso no pueden superarlo y tienen que ser susti- tuidos por otros», afirma C.T. en su testimonio.

El estrés y el cansancio acumulado puede derivar en accidente laboral, tal y como coinciden en señalar algunos de los trabajadores que han prestado su testimonio al libro. O viceversa, el riesgo de accidente puede traer consigo el mencionado estrés. «El trabajo en hornos es terrible, sobre todo en verano. Tenemos en el interior de los locales hasta 48 grados de temperatura, aparte de los ruidos, vapores y emanaciones peligrosas. Y el peligro de los caldos de metal fundido, que si se escapa algo atraviesa todo lo que pilla», indica S.O.

«Además, muchas máquinas y el mismo pavimento están en mal estado, lo que ocasiona frecuentes accidentes. Yo mismo he tenido en estos últimos años algunos accidentes, con rotura de menisco. Y en otro caso, me alcanzó el caldo del metal en un pie y me hizo una buena avería», prosigue.

La soledad del ama de casa

Asimismo, el ensayo reserva un espacio al ama de casa, colectivo al que el autor considera «olvidado» a la hora de analizar el estrés laboral. «El ama de casa sabe que trabaja, no sólo para ella, sino también para sus seres queridos. Sabe que de su trabajo cotidiano va a depender en gran medida el bienestar, el confort y hasta la felicidad de éstos, con lo que ello supone. Con la enorme carga de responsabilidad que ha de sobrellevar día a día, sin más reconocimiento que alguna lacónica frase sobre la calidad de lo cocinado ese día», reconoce Sánchez Vallejo.

Además de frustración, el autor afirma que este colectivo suele sufrir depresiones, ansiedades, hipocondría y soledad afectiva. -

EIBAR

Mobbing y burnout, variantes del mal
En el libro, Juan Sánchez Vallejo describe detalladamente dos síndromes derivados del estrés laboral: mobbing y burnout.

Sobre este último, explica que se trata de una afección producida por un paulatino desgaste profesional. Recuerda que fue descrito por primera vez en 1974 por Freudenberger como «un conjunto de síntomas inespecíficos que aparecen en el ambiente laboral y que son resultado de una demanda profesional excesiva y agobiante».

El autor corrobora que es una variante del estrés laboral y que es frecuente, sobre todo, en las llamadas profesiones «vocacionales»: médicos y sanitarios en general, funcionarios y enseñantes, entre otros oficios.

En cuanto al mobbing, calificado por algunos expertos como «sicoterrorismo en el trabajo», Sánchez Vallejo recuerda que Lorenz lo describió como «el ataque de una coalición de miembros débiles de una misma especie contra otro más fuerte que ellos». En el ámbito sociolaboral, indica que es Leymann quien lo definió en la década de 1980 como «el continuo y deliberado maltrato que recibe un trabajador por parte de los jefes o de los otros trabajadores para conseguir su destrucción sicológica y obtener su salida de la organización».

Algunos estudios señalan que el mobbing alcanza al 11,4% de los trabajadores, siendo las mujeres de más de 40 años el contingente social más afectado.

El estrés afecta al 30% de los trabajadores europeos

En el acto de presentación del libro, celebrado en Eibar, Juan Sánchez Vallejo señaló que los datos oficiales afirman que el estrés afecta al 30% de los trabajadores de Europa y que supone una pérdida de 20.000 millones de euros al año con motivo de las bajas. Manifestó que entre el 50% y el 60% del absentismo laboral es, directa o indirectamente, producto del estrés. Añadió que el 50% de los trabajadores afectados por esa dolencia tienen riesgo de sufrir infarto de miocardio.